El futuro es el ahora, ¿Revivimos?

24 05 2010

A veces entro de pasada en las redes sociales, a más bien borrar “spam” de eventos, pero uno de ellos me lo enviaba una antigua compañera del colegio y al abrirlo encontré este video:

” El cambio climático es una realidad que sufren ya millones de personas en el mundo. Si no actuamos rápido la temperatura de la Tierra seguirá aumentando hasta que sea demasiado tarde.
Queremos que los políticos vean este video y reflexionen sobre su compromiso político para atajar este problema y poner en marcha soluciones eficaces. Huyendo del problema no solucionaremos nada.
Las soluciones existen, pero necesitamos una acción política decidida. Tenemos que actuar reduciendo nuestras emisiones y contribuir de forma responsable con las personas que sin haber provocado el cambio climático más van a padecer sus efectos. Por eso pedimos urgentemente su compromiso a favor de:
– Una legislación que fije objetivos de reducción de emisiones año a año
– Transferir financiación y tecnología a las poblaciones más vulnerables para la mitigación y adaptación al cambio climático.
Entre en http://www.sosclima.org y ¡ACTUAD YA! ”

Un mensaje con fuerza, motivador y sencillo, que nos previene de algo aparentemente lejano, como si de una película de ficción se tratara.

No nos equivoquemos, el futuro es el ahora, porque cada día que pasa sin darnos cuenta perdemos pequeñas oportunidades de hacer algo, aunque sea lo más mínimo por darle un pequeño respiro a este planeta.

En el “cada uno de nosotros” estamos todos, gobernantes o ciudadanos.

Para mi el verdadero poder es aquel que consiga que mensajes de este tipo lleguen a la gente, así como todos saben quien ha ganado un partido de fútbol o con quien sale tal famoso.

¿Desconocimiento o desinterés? Un poco de todo, o como se dice por mi tierra, “se junta el hambre con las ganas de comer“, ya que mucha gente realmente no alcanza a entender la magnitud del problema que se nos avecina, mientras que otros , flotan en la superficialidad de su vida, en torno a su egocentrismo antrópico y olvidados de su naturaleza , de que somos solo una especie más…

Oid esto: El latido de Gaia

Se trata del lugar del que vivimos, ¿acaso debería existir algo más importante?

No es un capricho de nadie, no es una alarma del fin, sino una realidad que nos debe ayudar a recapacitar y a modificar nuestro modo de vivir, de poner en valor lo que es realmente necesario y lo que es excesivo… reutilizar, reciclar, renovar, restart, reaprender,reintentar,responder… todo lo que necesitemos para REVIVIR nuestra tierra y a nosotros mismos como parte de ella…





Entropía

1 05 2010

Mi vida es pura entropía, debido a unas circunstancias u otras, la materia que conforma los hechos y personas cambian constantemente, aumentan su desorden, sin determinar por ello la resolución de sus actos o el grado de positivismo o negatividad de cada escena.

No recuerdo cuantas veces he empezado a escribir extensas frases en mi cabeza, tan interesantes y tan perdidas entre tanto caos neuronal. ¿Cobardía, falta de tiempo? Le llamaré entropía.

La entropía es esa energía que llena del deseo de hacer algo realmente increíble para uno mismo, se pierden sin quedar reflejadas de forma alguna, como un trabajo en vano. A veces me frustra ese hecho, quizás por mi afán de mantener ordenada mi vida, pero la entropía es fuerte, incluso en ese aspecto lo es más que yo misma, llega a manejar mi hábitat en contra de todo.

Es mi naturaleza y mi ser, el principio de lo que debe ser una nueva era, la era entrópica de mi vida, donde aprender que el crecer, el madurar y seguir adelante conlleva el aumento de ese factor, de forma natural y regido por las propias leyes del universo.

Si pretendemos estructurar nuestros pensamientos como si se tratase de entes milimetrados en nuestro disco duro (alguno más que otro), no conseguiremos más que toparnos con el simple hecho de que no somos así. En algún momento el desorden nos da un arrebato expresado en alegría o felicidad, y rebosará a través de nuestras pantallas para expresar que nuevamente, estamos desordenados.

El concepto de desorden que entendemos los humanos es mucho más externo y superficial del que yo aquí me refiero, pero no significa que sean dos conceptos inconexos. Las personas (o al menos yo que me conozco desde hace 20 años) nos movemos por nuestros sentidos e intuiciones. Si a través de ellos percibimos que nuestro hábitat está “en orden”, es decir, en el lugar que según nuestros propios criterios es el correcto, ese sentimiento nos va a mover a buscar estado en nosotros mismos más tranquilizador. Dicen que los genios y locos no difieren mucho en su hábitat. Quizás sean habladurías, pero ambos considero que son personas excepcionales, solo que la entropía de su vida está enfocada en ángulos opuestos. Son fuerzas en una misma dirección pero en distintos sentidos.

Con todo esto me remito a lo anterior: lo que se ve, oye, toca, huele y siente es nuestro reflejo, aquello que somos, cómo nos encontramos se ve en los fotogramas del día a día; por ello, para hallar la fórmula entrópica que nos mueva a la dirección de la felicidad en nuestra vida, tendremos que averiguar qué elementos, momentos y personas son los que nos conducen a ella, ayudándonos de lo externo para hacer saltar la chispa que nos mueve por dentro.

Koruko, 2008